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sábado, 7 de febrero de 2015

[Identidad]: ¿Cuáles son tus #referentes?

Sólo puedo definir mi #identidad con el trasfondo de aquellas cosas que tienen importancia (#historia, #naturaleza, #sociedad), y que, de querer poner entre paréntesis se traduciría en sacrificar o eliminar a todos los candidatos que pelean por lo que realmente posee relevancia en el hecho de existir.

Según Taylor (1994) "Sólo si existo en un mundo en el que la historia, o las exigencias de la naturaleza, o las necesidades de mi prójimo humano, o los deberes del ciudadano, o la llamada de #Dios, o alguna otra cosa de este tenor tiene una importancia que es crucial, puedo yo definir una #identidad para mí mismo que no sea #trivial".

Referirnos a #autenticidad en la construcción de #identidad parte de la noción de que los seres humanos estamos dotados per se de un sentido moral, de un sentimiento intuitivo que nos indica y sugiere lo que está bien y lo que está mal, un bien y un mal que no se distinguen haciendo un cálculo de las consecuencias, y mucho menos, las que estuvieran relacionadas con premios y castigos #divinos.

Se trata pues, de aceptar aunque sea con el más mínimo inconformismo que la #identidad contemporánea está construida sobre un andamiaje muy frágil, y para la mayoría de las personas desconocido. Los referentes actuales están cercanos, de hecho íntimos con las banalidades que proyecta una sociedad contaminada y convulsionada por el #ruido de la moda, las marcas, las apariencias, algo que engrana con la frase célebre del filósofo griego Epicuro: "comamos y bebamos que mañana moriremos".

lunes, 18 de agosto de 2014

[#IDENTIDAD]: ME DA GUSTO CONOCERTE, SOY… ¿…?


En potencia el ser humano tiene la oportunidad y capacidad de interactuar con un sinfín de personas, configurando relaciones que pudieran ser: cercanas, distantes, pasajeras, someras, superfluas, profundas, espontáneas, trasparentes, honestas o interesadas en cosas que en cantidad y orientación no han podido ser calculadas si consideramos la complejidad y subjetividad inherentes al ser humano, lo que interesa es el contenido de ese encuentro, comunicación (verbal-no verbal), intercambio de apreciaciones y significados enmarcados en códigos sociales y una indiscutible intención de agradar.

Luego de zafarte de tu traje de “profesional” (¿cuántas existen?: miles) o del oficio u ocupación que actualmente te brindan prestigio y te dotan de características que socialmente son apetecidas (la lista se extendería demasiado, dejémoslo en artículos costosos, o bien, en cualquier cosa que se consigue con una determinada cantidad de dinero, usualmente alta en comparación a lo que el promedio de personas paga por un bien, y claro, la tan preciada belleza típica) simplemente quedaría un ser humano común y corriente, que sin ser peyorativo, creo, poseería características inferiores a muchos, estándar o promedio a otro tanto y en duda superiores comparado con otros.

Lo planteado anteriormente nos aleja de concepciones y esquemas típicos a nivel cultural, nos somete a cuestiones existenciales que usualmente sucumben al ruido de la moda, de lo popular, de lo normal y estruendoso de la vida moderna, un amasijo de juicios que alienan la existencia del ciudadano común, de a pie. La cuestión reside en lo insoportable del promedio, de aceptar que todo siga igual, de la conformidad a lo impuesto, de la capacidad de escoger de entre lo que nos dejan escoger, una libertad limitada por las fronteras y perturbada por las dudas que nuestros coetáneos siembran al cuestionar lo auténtico, lo razonablemente apartado de lo que opina el sentido común, el montón.

La pregunta queda en el aire, susceptible de respuestas elaboradas, de discursos justificantes y seguramente aceptados por el mismo montón. La sugerencia es pensarse, honesta y escuetamente, aceptarse y de manera concomitante aceptar la opción de cambio, de mejora… en este caso las respuestas no son buenas o malas, simplemente satisfacen o no el sentido de existir, y claro, justifican el devenir de la vida.

¿ERES LO QUE TIENES?, ¿ERES UNA PROFESIÓN?, ¿ERES UNA MARCA?, ¿ERES UNA MODA O TENDENCIA?, ¿ERES UNA OCUPACIÓN U OFICIO?... ¿QUÉ O QUIÉN ERES?

domingo, 11 de mayo de 2014

[SALUD MENTAL] #Angustias transversales


Con el dinero consigues la mitad de las cosas que recibes Gratis cuando te sientes querido o amado


Basta con escrutar en cualquier contexto, bajo diferentes circunstancias e indiscriminadamente de factores socio-demográficos: las personas buscan realización [#éxito] y participación (ojalá pública) frente a las exigencias que su entorno o contexto inmediato les provee (trabajo, relaciones sociales, interpersonales, cultura), y digo provee porque desafortunadamente no existe la intención de figurar como [#ser] per se, se hace necesario vincularse a tendencias [#moda] que desfiguran la [#identidad] [#auténtica] y alienan la existencia. Aunque invirtiendo el proceso, es decir, en busca de trabajo persiguen un salario, cuando lo que se debe perseguir es un qué hacer [#praxis] que brinde satisfacción, no la que permite mostrar lo que compras o consigues con dinero, es la que te enseña que el sumarle a los demás o impactar la existencia de los [#otros] tiene sentido.
Vale la pena revisar algunas reflexiones personales relacionadas con la crisis del desempleo: http://cotidianoyfamiliar.blogspot.com/2014/04/vida-productiva-la-crisis-de-desempleo.html