La noción actual de Amor se
encuentra completamente desprestigiada para muchos, es una construcción ideal para
muchos otros y está completamente mal configurada para unos cuantos más, es decir, se
piensa de manera colectiva en Amor cuando se lleva a cabo un encuentro “amoroso”,
de tipo sexual o cuando simplemente dos personas caminan de la mano,
indistintamente de su orientación, identidad o inclinación sexual.
El desprestigio que ha sufrido el
Amor (sin temor a equivocaciones la capacidad más encumbrada de cualquier mortal)
se deriva principalmente de su antónimo, el desamor. Se suele pensar que cuando
una persona tras equivocaciones y malas decisiones hace daño físico y/o
emocional a otra es en nombre del amor, o mejor aún, que se vale del amor para
lograr tal efecto.
Es precisamente el análisis de
situaciones particulares de separaciones que permiten dilucidar que no es Amor,
puede ser masoquismo (forma pasiva y simbiótica de unirse a otro adoptando un estilo
sumiso), o sadismo (forma activa y simbiótica de unirse a otro adoptando un estilo
dominante) en las dos formas se generan fuertes dependencias (las más comunes
son físicas y sexuales), pero jamás: Amor.
Independiente del tipo de Amor
(fraternal, materno, erótico, a sí mismo, a Dios) se deben considerar elementos
básicos y comunes a todas sus formas: [#Cuidado]: un cierto tipo de
preocupación activa y constante por el crecimiento, desarrollo y bienestar de
lo que amamos, [#Responsabilidad]: acto voluntario
de responder a las necesidades de otro ser humano, [#Respeto]: ver y
aceptar a una persona tal cual es, con su individualidad única, y
[#Conocimiento]: es imposible Amar a quien no se conoce,
y en este caso este conocimiento debe ir de la periferia hacia lo más profundo
de su ser.